Una grabadora con IA no es una grabadora mejor. Es un aparato que graba y luego te devuelve un texto ordenado, con las decisiones y las tareas ya separadas del ruido de la conversación.
En esta web hemos analizado casi solo software: Otter, Notta, Fireflies, Wispr Flow. Todas son buenas en lo suyo. Pero todas comparten la misma dependencia: viven en tu ordenador o en tu móvil, y capturan lo que pasa por ellos.
Llevo tres meses usando un aparato dedicado, el Plaud Note Pro, precisamente para las situaciones donde esa dependencia molesta. Esto es lo que he aprendido, incluido para quién no merece la pena.
Qué es realmente una grabadora con IA
El aparato graba. La aplicación transcribe y resume. Esa es toda la cadena.
Lo que cambia respecto a una grabadora de toda la vida no es la calidad del micrófono, es lo que ocurre después de pulsar stop. Una grabadora clásica te deja un archivo de audio que casi nunca vuelves a abrir. Una grabadora con IA te deja un resumen con los acuerdos, los siguientes pasos y las preguntas que quedaron en el aire.
La pregunta útil no es «¿grabadora o app?». Es «¿dónde ocurren mis conversaciones?». Si todas pasan por una pantalla, el software te sobra para el trabajo. Si una parte ocurre en una sala, alrededor de una mesa, el aparato hace algo que el software hace peor.
Lo que una app no cubre igual de bien
Conviene ser preciso aquí, porque se lee mucha exageración.
Una app sí puede cubrir una reunión presencial. Notta, Otter o Fireflies graban desde el micrófono de tu portátil o desde su aplicación móvil. Nadie te impide dejar el móvil en el centro de la mesa y darle a grabar.
El problema no es que no se pueda. Es cómo se hace y con qué resultado:
- Tienes que dejar el portátil abierto o el móvil boca arriba en la mesa, con lo que eso supone en una reunión con cliente.
- Capturas con un micrófono generalista, pensado para la persona que está delante de la pantalla, no para seis personas repartidas alrededor de una mesa.
- Si el móvil se bloquea, entra una llamada o se va la batería, te quedas sin nada y sin enterarte.
El Plaud Note Pro lleva cuatro micrófonos MEMS y un procesador de voz dedicado, capta hasta 5 metros, y es una tarjeta de 2,99 mm y 30 gramos que dejas encima de la mesa y olvidas. Esa es toda la diferencia: no es capacidad, es calidad de captación y ergonomía.
El aparato que uso: Plaud Note Pro
| Precio | 189 € | Compra única, plan Starter incluido |
| Micrófonos | 4 MEMS + 1 VPU | Captación hasta 5 metros |
| Autonomía | 30 h de grabación | 60 días en reposo |
| Almacenamiento | 64 GB | Local, en el propio aparato |
| Formato | 2,99 mm / 30 g | Cabe en una cartera |
| Pantalla | InstantView | Ver el estado de grabación de un vistazo |
| Idiomas | 112 en transcripción | Transcribe, no traduce |
Lo que más me sorprendió en tres meses no fue el hardware, fue el resumen. Esperaba lo contrario.
Un resumen del Plaud no repite la conversación en orden cronológico. Saca las decisiones, las tareas, las preguntas abiertas y los seguimientos pendientes. Es de esos textos que revisas una vez, corriges un detalle y envías. Comparado con reconstruir notas de memoria por la noche después de una reunión en sala, no hay discusión.
La reserva honesta: el resumen nunca es mejor que el audio del que parte. En una sala grande y ruidosa los micrófonos sufren, y una transcripción regular da un resumen regular.
189 € — plan Starter incluido, 300 minutos de transcripción al mes
Grabadora física frente a las apps que ya conoces
| Plaud Note Pro | Apps de transcripción | |
|---|---|---|
| Reunión presencial | Sí, 4 micrófonos hasta 5 m, sin ordenador | Sí, con el micrófono del dispositivo o la app móvil |
| Videollamada | Sí, si el sonido sale por los altavoces | Sí, captura nativa del audio |
| Llamada de teléfono | Sí, requiere altavoz | Normalmente no |
| Ordenador o móvil en la mesa | No hace falta | Sí |
| Hardware que comprar | 189 € | Ninguno |
| Minutos gratis al mes | 300 | Depende de la app |
Los precios y los planes de cada aplicación están en sus fichas: Notta, Fireflies y las alternativas a Otter. Aquí lo que importa es el eje que ninguna de ellas resuelve: si el aparato tiene que estar en la mesa o no.
Lo que no hace: transcribe, no traduce
Es la confusión número uno sobre este tipo de aparatos, y conviene decirlo antes de comprar.
Los 112 idiomas que aparecen en la ficha del Plaud son idiomas de transcripción. Una reunión en español produce una transcripción y un resumen en español. No hay una función que te lo pase al inglés ni a ningún otro idioma.
Si lo que buscas es un traductor de bolsillo para entender a alguien que habla un idioma que no dominas, este no es el aparato y ninguna grabadora con IA lo es hoy.
He probado la transcripción en francés y en español, que son los dos idiomas en los que trabajo, y en ambos el resultado es sólido con un audio limpio. De los otros 110 no puedo decir nada: no los he probado, y desconfía de cualquier reseña que te diga lo contrario.
El precio real del primer año
Casi nadie hace esta cuenta antes de comprar. Aquí está, en claro:
| Aparato | 189 € | Pago único |
| Starter | 0 € | Incluido — 300 minutos al mes |
| Pro | 9,20 €/mes anual | 110,40 €/año — 1.200 minutos al mes. 19,99 € si pagas mes a mes |
| Unlimited | 18,70 €/mes anual | 224,40 €/año — transcripción ilimitada. 34,99 € mensual |
| Team | 19 €/usuario/mes anual | 35 € mensual — sube después del 31/08/2026 |
189 € + 110,40 € = 299,40 € el primer año con el plan Pro anual. Después, 110,40 € al año.
Los 300 minutos del plan gratuito son cinco horas al mes. Suena cómodo hasta que lo pones contra una agenda real: con tres reuniones semanales de una hora se agotan en la segunda semana; con dos, te quedas seco a mitad de la tercera. Es exactamente lo que me llevó a pasar al plan Pro.
El salto a Unlimited son 114 € más al año y solo tiene sentido por encima de las veinte horas de reunión al mes.
Para quién sí y para quién no
✓ Ventajas
- • Los resúmenes son el punto fuerte real: decisiones, tareas y seguimientos ya separados
- • Cuatro micrófonos dedicados que cubren una mesa hasta 5 metros
- • No necesitas dejar el portátil ni el móvil encima de la mesa
- • 30 horas de grabación, 60 días en reposo y 64 GB locales
- • Pantalla InstantView para comprobar que está grabando sin desbloquear nada
- • Cambia solo entre llamada telefónica y reunión presencial
- • Transcripción sólida en español y en francés, probadas durante tres meses
- • El plan Starter viene incluido, sin tarjeta
✗ Inconvenientes
- • 189 € de aparato más suscripción: 299,40 € el primer año con el plan Pro
- • Los 300 minutos gratuitos se agotan en dos semanas de uso real
- • Cable de carga propietario con conector magnético: perderlo bloquea la recarga
- • Transcribe en 112 idiomas pero no traduce
- • La grabación de llamadas exige altavoz, inservible si usas auriculares
- • Los micrófonos sufren en salas grandes y ruidosas
- • Sin plan de pago se queda en una grabadora de 189 €
Tiene sentido para consultores y formadores que alternan videollamada y presencial, comerciales que visitan clientes, periodistas e investigadores que hacen entrevistas, y cualquiera que salga de una reunión en sala sin nada escrito.
No tiene sentido si trabajas siempre en videollamada desde tu escritorio —ahí una app te cubre y muchas son gratis—, si te pasas el día al teléfono con auriculares, si lo que buscas es traducción, o si 300 € el primer año no se compensan con el tiempo que te ahorras.
Veredicto
Una grabadora con IA no compite con las apps de transcripción: cubre el hueco que ellas cubren peor. Si tus conversaciones ocurren delante de una pantalla, quédate con el software y ahórrate el dinero. Si una parte real ocurre alrededor de una mesa, el aparato hace algo que ninguna app hace igual de bien, y tres meses después sigue en mi cartera.
189 € — plan Starter incluido, 300 minutos de transcripción al mes